Consejos sobre las técnicas de relajación

Dominar la técnica de la relajación muscular progresiva es un proceso que puede resultar complicado pero que merece la pena por la mejoría que nos proporcionará en nuestros niveles generales de ansiedad y en el control de las situaciones que nos producen fobia.

Para poder dominar esta técnica hay varios puntos a tener en cuenta:

  • Posición: Puede realizarse sentado en un sillón cómodo (que tenga brazos) o tumbados en una cama o sofá, con los brazos y las piernas ligeramente separados del cuerpo.
  • Lugar: Debe ser un sitio tranquilo, sin ruidos ni interrupciones. La temperatura y la luz deben ser moderadas.
  • Ropa: Es mejor que sea cómoda y prescindir en la medida de lo posible de elementos que aprieten (cinturones, reloj, sujetador…) o que puedan molestar (gafas, joyas…)
  • Salud: En caso de tener problemas con el estado general de salud o alguna alteración en los huesos o músculos, conviene consultar con el médico antes de comenzar el entrenamiento.
  • Paciencia: Debes tener en cuenta que estás aprendiendo una nueva habilidad, como nadar o conducir, y que esto requiere un tiempo. Puede que los efectos tarden en aparecer pero no por ello debes abandonar.
  • Sensaciones: Mientras realizamos la relajación, podemos notar sensaciones extrañas como hormigueo, sensación de estar flotando… Estas sensaciones pueden asustarnos y hacernos creer que estamos perdiendo el control pero no es así. Realmente estas sensaciones nos indican que lo estamos haciendo bien y que estamos empezando a relajarnos, por lo que no hay que luchar contra ellas sino dejarse llevar.
  • Memoria: Es posible que te resulte difícil memorizar toda la secuencia de la relajación, ya que realmente son muchas las partes del cuerpo a recordar. Por ello, las primeras veces puede ser conveniente que las tengas escritas y vayas leyéndolas según pases de una parte del cuerpo a otra. Aunque ir leyendo no te permitirá relajarte adecuadamente, te servirá para ir interiorizando toda la secuencia.
  • Material de ayuda: Si sigue costándote aprender la secuencia, puedes comprar alguna grabación de relajación. En ellas una persona va explicando las instrucciones con voz lenta y pausada, respetando los tiempos adecuados de tensión y relajación. Normalmente, estas instrucciones van acompañadas de una música relajante que puede ayudarte. Si no quieres comprar una de estas grabaciones, puedes hacerla tú mismo. Tanto si utilizas una grabación con instrucciones como si no, escuchar música suave es muy recomendable.

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