¿Qué es una fobia?

Una fobia, según el DSM-IV es un trastorno de ansiedad caracterizado por un miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas.

Sus principales características son:

  • Es un temor acusado y persistente que es excesivo o irracional: Los estímulos que provocan la fobia no suelen ser tan dañinos como para que la mayoría de las personas reaccionen con una carga tan alta de temor y ansiedad. Por ejemplo, una persona que tiene aracnofobia, se queda aterrorizada y paralizada ante cualquier araña doméstica. Una persona que viviese en un lugar en el que haya tarántulas de manera habitual, no tendría una fobia sino un temor racional y justificado. Tener ese mismo miedo ante arañas inofensivas, es lo que entendemos como fobia.
  • La exposición al estímulo que provoca la fobia desencadena una respuesta inmediata de ansiedad: En cuanto la persona se enfrenta al estímulo empieza a desencadenarse la respuesta de ansiedad que puede manifestarse como parálisis, temblores, sensación de ahogo, taquicardia, sudoración… En los niños puede manifestarse a través de lloros, berrinches, búsqueda del contacto físico con las personas que considera que pueden protegerle…
  • El temor está desencadenado por la presencia o la anticipación de un objeto o situación especifico: En algunas fobias no es necesario que el objeto que produce la fobia se presente. Es suficiente con que la persona afectada lo imagine o piense que va a tener que enfrentarse a él para que empiece a manifestar los síntomas. Por ejemplo, una persona con fobia social puede empezar a sentir ansiedad y encontrarse mal si sabe que tendrá que acudir a una fiesta en un par de días.
  • La persona reconoce que su miedo es excesivo o irracional: La persona afectada por la fobia sabe que el estímulo que le provoca tanta ansiedad es en realidad inofensivo y que su miedo no es lógico, pero es incapaz de detener esa sensación de malestar usando la lógica. En el caso de los niños esta característica puede no darse.
  • Las personas suelen intentar evitar el enfrentamiento con el estímulo que les provoca la fobia: Si no les es posible, viven esa situación con un gran malestar. Estas conductas de evitación y malestar hacen que la fobia se fortalezca y vaya haciéndose más intensa y extendiéndose a más situaciones.
  • El malestar, la ansiedad y los intentos de evitar toda situación en la que puedan encontrarse con el estímulo que les provoca la fobia van interfiriendo con la vida cotidiana de la persona y con sus relaciones sociales. Esto depende del tipo de fobia que se sufra y del nivel de malestar que nos provoque. Una persona que tenga aracnofobia y viva en una gran ciudad no verá su vida tan afectada por la fobia como alguien que tenga agorafobia (miedo a los espacios abiertos y las multitudes). A la primera persona le bastará con evitar las excursiones al campo mientras que la segunda puede acabar aterrada con la perspectiva de cruzar el umbral de su casa.

Comments are closed.


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR