¿Por qué se padece aerofobia?

La aerofobia o miedo a volar, al igual que el resto de las fobias, es una respuesta de ansiedad inadecuada que se ha aprendido por su asociación con alguna experiencia negativa del pasado. El caso concreto de la aerofobia es algo más complejo, ya que en el miedo a volar pueden estar interactuando diversas fobias:

  • Claustrofobia: La cabina de un avión es un espacio cerrado del que resultará imposible salir hasta que acabe el viaje, lo que puede resultar muy angustioso para un claustrofóbico.
  • Acrofobia: Las personas con acrofobia o vértigo experimentan altísimas sensaciones de ansiedad al estar en una altura. Aunque en el interior del avión esa altura no sea percibida de manera directa, el mero hecho de saberlo puede desatar la respuesta fóbica.
  • Agorafobia: Los agorafóbicos tienen miedo a sufrir ataques de pánico en lugares de los que es difícil escapar. Esto se cumple en el interior del avión.
  • Sensación de no tener el control: Hay personas que no pueden soportar pensar que la situación no está en su mano y que, en caso de que se descontrolase, no podrían hacer nada.
  • Miedos diversos: Hay otros temores que confluyen en la aerofobia, como el miedo a volar de noche, el miedo a volar por encima del agua, el miedo a las turbulencias, el miedo a los accidentes y las lesiones, el miedo a la muerte…

Hay muchas teorías acerca de las causas que provocan la aerofobia. Hay estudios que creen que podría tener una base racional y genética, ya que, realmente, volar no es algo natural para el ser humano, por lo que sería normal desarrollar temor. Sin embargo, hay muchos más medios de transporte que no son “naturales” y no despiertan estas sensaciones de rechazo (como los coches o los trenes de alta velocidad).

Otra posible explicación es la relación que establece la mente entre una experiencia negativa y el hecho de volar. Esta experiencia negativa puede estar directamente relacionada con el hecho de volar (viaje accidentado, turbulencias…) o no tener nada que ver (nos dan una mala noticia según bajamos del avión). Esta teoría se corresponde con la explicación que se da a la mayoría de las fobias y además nos indica que, si la fobia fue una respuesta inadecuada aprendida, podemos reaprender una respuesta más adecuada y adaptativa.

Se dice también que muchas personas pueden haber desarrollado el miedo a volar como consecuencia de las informaciones de accidentes aéreos o atentados en aviones, tanto reales como ficticios que aparecen tanto en la televisión como en el cine. Además, el desconocimiento de gran parte de la población de las razones por las que el avión se mantiene en el aire y sus sistemas de funcionamiento, puede hacer que las personas desarrollen un temor por algo que no conocen y que les produce desconfianza. El hecho también de no tener ningún control sobre la situación, sino estar poniendo nuestra vida en manos del piloto, puede resultar muy difícil para algunas personas.

La fobia a volar, a pesar de poder desarrollarse en cualquier persona, tiene más probabilidades de presentarse en personas que vuelan más a menudo, ya que ven aumentar sus posibilidades de sufrir un accidente o han tenido que sufrir algún viaje accidentado.

Comments are closed.


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR